Breve Historia de El Atascadero

Rancho Hotel el Atascadero, que desde hace mucho tiempo ha sido un oasis en el centro de México, tiene un largo e historiado pasado. Esta hacienda renovada ha sido una fábrica de seda, un convento, un rancho, y desde hace 50 años, uno de los hoteles más cómodos y reconocidos del Bajío.

La hacienda existe desde los 1880s, cuando San Miguel de Allende era el centro de la creciente industria mexicana de seda. El sitio donde ahora se encuentra el Atascadero fue subsidiado por el Presidente Mexicano, Porfirio Díaz, a favor de Monsieur Hipólito Chambón como una fábrica de seda, ya que el clima y el tierra fértil eran perfectamente adecuadas para el crecimiento del árbol Moráceo, hogar del gusano de seda.

Este capítulo de la historia de la hacienda es conmemorada por un mural magnífico junto a la capilla del hotel. Fue pintada en los 1960s por Miriam McKinnie, una historiadora estadounidense cuya especialización era la industria Mexicana de seda.

Al decaer la industria de la seda, la hacienda cambio de dueño varias veces. Pepe Ortiz, un famoso torero de principios de siglo, llego a ser el dueño. Un expatriado español, Ortiz fue el que construyó en la hacienda la cancha de frontón, un deporte tradicional Español que mezcla la velocidad del Jai Alai con la estrategia del Racquetball.

En 1942, el autor Peruano Felipe Cossio del Pomar compró la hacienda, juntando el dinero con la venta de dos pinturas de Gauguin originales. Aunque originalmente imaginaba una Universidad al estilo Norteamericano, la hacienda se convirtió en un retiro de artistas, donde escritores y poetas como Pablo Neruda, Rafael Heliodoro Valle, Mario Talavera, Jesús Silvia Herzog, Gabriela Mistral, David Alfaro Siqueiros, y Eugenia Imaz se juntarían para descansar, escribir, y filosofar, inspirados por la belleza de la hacienda y la tranquilidad del local.

Después del retiro de Cossio del Pomar en 1944, la hacienda fue adquirida por los Campanella, una familia Italiana de dos hermanos, Alfredo y Mario, y una hermana, Ana María. Bajo su mando, la hacienda pronto cayó en un estado de abandono.

Así permaneció hasta 1956, cuando Fortunato Maycotte, ex piloto de la Fuerza Aérea Mexicana, se mudó con su joven familia a San Miguel de Allende. Le compró la hacienda a Don Nazario Ortiz Garza, quien controlaba la hipoteca de la hacienda. Fortunato Maycotte convirtió la hacienda en hotel, amueblando los nuevos cuartos con los muebles de su propia casa.

A través de los años, Fortunato y su esposa Gloria administraron y operaron el hotel, el cual creció de sus modestos inicios y se convirtió en el hotel que existe hoy, asentado en lo alto de los montes que rodean San Miguel de Allende.

Rancho Hotel El Atascadero • +52 (415) 152-0206 • Info@HotelElAtascadero.com